Eran niños inquietos, valientes y luchadores. Crecieron mirando al horizonte, convencidos de que siempre había algo más allá. Ese espíritu inquieto es el que nos ha llevado a impulsar este proyecto. Un proyecto que nace de nuestras raíces: el mar y la montaña.
Un mar bravo que nos ofrece el bocarte, la sardina y el bonito; y una montaña verde donde las vacas pastan para regalarnos la leche con la que elaboramos nuestros postres tradicionales, como la quesada y los sobaos.
Raqueros nace para acercar el sabor de Cantabria a cualquier rincón de España. Para llevar lo mejor de nuestros productores locales a todas las mesas.
Un proyecto de cercanía, hecho con cariño y respeto por el producto.